La obligatoria intervención de
arquitecto en los proyectos, así como los controles de calidad que exige
la legislación, aseguran un resultado técnico correcto. Sin embargo, por
diferentes razones el resultado desde el punto de vista estético y
funcional no siempre es el adecuado.
Un paseo por cualquier urbanización
suscitará comentarios críticos sobre el aspecto de los chalets, su
acabado o su adecuación al entorno. A veces se trata simplemente de
detalles de acabado y remates de obra que no estaban definidos en el
proyecto original y que han sido decididos por el constructor o por la
propiedad sin el asesoramiento estético adecuado.